Miembro de una generación de intérpretes y compositores que tuvo su origen en la década de los sesenta, Amparo Ochoa emergió desde un principio como la gran figura de la entonces naciente Nueva Canción.
Los 25 años de su trayectoria artística fueron marcados por el signo de una entereza inquebrantable.
Fiel a sus ideales, asumió con profunda responsabilidad el llamado de su propia conciencia para ir de pueblo en pueblo, de plaza en plaza, de lugar en lugar y dejar en cada parte su testimonio de lucha, la convocatoria a conquistar un mundo más justo, a no deponer la dignidad y a ondear siempre la bandera libertaria.
Ya lo dijo Elena Poniatowska: "Al igual que otros toman su fusil, Amparo Ochoa va con su voz anunciando la buena nueva, pregonando el día de la liberación, el día en que nadie sea esclavo y que a ningún niño le falte su cometa".
Creo que Amparito Ochoa, "Vida" (como le apodaban en familia), se suma de los "imprescindibles" de Bertolt Bretch.
@Cylenetix Gracias por tu comentario y al igual que tu, me parece que Amparito se pintaba aparte. Ella fue siempre congruente con su compromiso social.
abellaguera 1 month ago
Bonita edición, en estas canciones creo que solo con Amparo se siente la verdadera esencia.
Cylenetix 1 month ago
@tochtli4666 Y que jovencita se nos fué... ¡Vaya pérdida!
Saludos, amigo, y gracias por tu comentario.
abellaguera 3 months ago
Nada comparado con el canto de Amparo, porque no era una interpretación solamente, era un compromiso social, toda una ideología que acompañaba sus presentaciones. Gracias Consuelo por compartirlo y por crearlo.
tochtli4666 3 months ago