Desgraciadamente, no pudimos captar el momento en el que un perro asesino con una silla en su espalda nos atacó e intentó pasar por encima de nuestras cabezas. Afortunadamente, todos salimos ilesos (exceptuando algún trauma de alguno de los allí asistentes... del que nunca se recuperará). Y bueno, no pudimos captar el momento del perro, pero aquí dejo el momento orquestra del gran maestro KEKUMORI.
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