Trata a Dios con la confianza como se trata a un papá y no con la parafernalia como se trata a un desconocido. Esto por supuesto, cuando le hables en privado, porque en una ceremonia litúrgica, si conviene que extremes el rigor del protocolo, y lo adores como el Rey que es: Rey de reyes, Señor de señores.
Gracias a Dios por la Santa Misa.
Tendré este video dentro de mis favoritos para recordar cada cierto timpo la grandeza de la Eucaristía.
carolinamvc 3 years ago