Con cariño esta versión a la tierra altiplánica. Una canción que los paisanos/as cantaban con lágrimas, haciendo llorar hasta a los más insensibles, y más en tierras forasteras. Esta inspiración apareció sentadito en el cerrito de Huajsapata, iluminada por Pachamama, con el vaivén del lago, comprendiendo que él era el único que miraba el alma de la gente. Si me permiten ... esta vez sin sikus y kenas, porque no había cañas para sacarle la tonalidad. Con imágenes de la red.
Música andina, música del altiplano, sikuris, huayño pandillero, virgen de la candelaria, lago titicaca
Muy agradable versión
lrbernardo09 4 months ago
Hermosa version....
El cerrito lo sabe ... nadie mas!
Bonarein 1 year ago
bonito
ugollanoscruz 2 years ago