No tiene precio.
Tirarse de un tobogán de cemento en el mismo Burgos y acabar abrazando a un buen samaritano de esas maneras, no tiene precio. Y más si justo en el minuto posterior observabas cómo el hijo de éste lo hacía con una gracilidad y elegancia únicas.
Dedicado a la protagonista anónima del vídeo.
Fue un gran viaje.
P.D.: Los del Fray Luis no tienen pirila.
Sudokus, tu cuerpo es súmamente provocante y el trocito de brrrraga que se te ve.
toifelskrais 4 years ago