CUANDO LOS AMIGOS REGRESAN Y SE VAN
Se van o regresan, tal vez sea un problema de geografía sentimental entre la tierra que despide y la patria que recibe; qué complicado plantear las cosas desde dos perspectivas, desde esta tierra y desde el otro lado del océano, desde los recuerdos vividos aquí y la vida dejada allá; se van o regresan, que decida el sentimiento de cada uno de acuerdo con lo que más añore, de acuerdo con lo que más llame al corazón.
Pareciese que es el momento de despedirse, de decir adiós, dar abrazos, aplausos, en fin, cumplir con el ritual que indica que es el final de una etapa de la vida. Todo pareciese tan sencillo y posible de ser lapidariamente guardado en una palabra: ¡Adiós!. Pero no, el asunto es más complicado y más simple, las despedidas tienen esa compleja sencillez de los finales que no acaban y la expectativa de un inicio que aún no llega, sin embargo, se presiente y está latente en este espacio en que despedida y regreso se confunden.
Pero hoy no estamos aquí para dar un triste adiós de lágrima y llanto, ni el doloroso adiós que deja la separación, no, no estamos aquí para dar un adiós que duela. La despedida que hoy celebramos no tiene ese tipo de sentimientos, nuestra despedida es mas vasta, más sentida, más nuestra, más festiva. Nuestro adiós es inabarcable, inconmensurable y esta despedida es del tamaño de nuestra esperanza de que hoy es el inicio de otra etapa en la vida de ustedes, de regresar a su tierra y, tal vez, seguir con proyectos que se quedaron esperando o, como en el caso de Noemí, es el comienzo de no tener que poner curitas, ni de curar migrañas inexistentes y hasta de levantarse más tarde.
Hoy celebramos la despedida, los años que le dieron al Colegio, celebramos los recuerdos, los sinsabores vividos, como el temblor que se encargo de darle la bienvenida al señor Wulffert, la cosecha en esta tierra como podrán atestiguarla Wolfgang y sus niñas, celebramos las imágenes de los paisajes que bebieron los ojos de la familia Baumann y que se llevan entre sus recuerdos, celebramos los conciertos que se agolparon en los oídos de Robert y su primera experiencia frente a un grupo, también celebramos la palabra amable y los ojos cariñosos de Nohemí. Ya no habrá pláticas sobre el desafuero o la deliciosa conversación de vinos, ni indicaciones para presentar el abitur, ni observaciones de cómo trabajar con el método Klippert, ni invitaciones a conciertos, tampoco habrá la mano amiga que curaba, ya todo es recuerdo o tiempo detenido en una fotografía.
En la vida hay ciertos momentos, ciertos espacios en que las despedidas son necesarias o inevitables, ya sea para un encuentro futuro, para una ruptura, para seguir creciendo, hoy están ante uno de esos momentos en que la vida nos sitúa
Les deseamos lo mejor en la vida, que busquen la felicidad en cada instante, en cada momento, aunque no la encuentren, aunque no exista, sencillamente busquen la felicidad, y no me refiero, como diría un poeta uruguayo, a la felicidad con mayúsculas sino a la pequeña felicidad que habita los actos cotidianos, la que está en las cosas sencillas, en la mirada y en la sonrisa de quienes los despedimos, la que habita en el cotidiano buenos días o en el guten morgen, la que es la miga que alimentan la vida.
Se van o regresan, decidan ustedes, los despedimos desde este país y en lugar de decirles adiós les decimos hasta pronto, porque queremos aparecer en sus recuerdos, habitar un pequeño espacio en su corazón. Hoy estamos con la alegre melancolía en la piel, con el adiós rozándonos los labios, con los brazos abiertos para despedirlos, y ojalá, en un futuro cercano volvamos a recibirlos con el dulce dolor con que hoy les decimos ¡Hasta Pronto!
NO. Cada vez que veo este video lloro.
Me acuerdos de las epocas bellas del colegio.
pipecabas 2 years ago 4
m nknta zte videO.....z muy trizt dejar a lOs amiOz(az).....la cantaremOz en mi graduaciOn
promo 2011 mpdb
lymp94 2 years ago