Cotidianamente estamos expuestos a condiciones sonoras que son dañinas para nuestro sistema auditivo. Condiciones a las que nos sometemos por decisión propia, por una falta de conciencia, y que podrían ser evitables, y a las que se someten la mayoría de los jóvenes, como fiestas electrónicas, recitales de música, el stereo del auto y el, cada vez más masivo, fenómeno del mp3.
Pero más allá de estos hábitos adolescentes, y no tanto, existe un factor causante de daño sonoro aún más peligroso, y del cuál no tenemos control como individuos:
Desde la revolución industrial, hay una cantidad cada vez mayor de paisajes sonoros únicos que o bien han desaparecido completamente o se han sumergido dentro de una nube de ruido homogéneo y anónimo que constituye el paisaje sonoro de las ciudades contemporáneas, con su omnipresente tónica: el tráfico.
Este fenómeno, es intrínseco a las sociedades actuales y nos sometemos a ellos diariamente, simplemente al caminar por una calle transitada, al subirnos al subte, al tren o al colectivo.
El procurar el cuidado del sentido de la audición en la sociedad contemporánea debe ser tan importante como preocuparse por llevar una dieta balanceada, hacer ejercicio, evitar el uso de drogas (legales e ilegales), o cualquier otro cuidado que conduzca a tener una vida sana y evitar daños futuros.
Mira el video de NO HAGAS SILENCIO SINO MENOS RUIDO
2424zuni 8 months ago
chevere ,muy buen mensaje y muy entendible
directo al grano me gusto
dranafull 1 year ago
Interesante documental, están muy bien dados los tiempos e incluyeron mucha información útil. Buen trabajo!
americanroute66 1 year ago
a esa mierda del subte le suena hasta la pintura...jajaja
surdhino10 1 year ago