Nos quejamos. Pero olvidamos la delicia de enterrar mi cara en tu espalda cuando me despierto en mitad de la noche y te siento respirar y ...y el mundo entero se organiza. Olvidamos agradecer el hueco de tu clavícula que me sirve de almohada, y la mirada que se cruza en las cenas aburridas, y los brazos con que calmas mis lágrimas. Y las palabras con que acaban tus preocupaciones. Y la nostalgia inmensa que nos asalta de pronto en el trabajo. Solos.
demasiado bueno
grandisima clase la de filosofia de hoy
yestismo 4 years ago
bueniiisimo
blackstain5 4 years ago