"Dos horas después".
La tarde consumió su luego fatuo
sin carne, sin pecado, sin quizás,
la noche se agavilla como un ave
a punto de emigrar.
Y el mundo es un hervor de caracolas
ayunas de pimienta, risa y sal,
y el sol es una lágrima en un ojo
que no sabe llorar.
Tu espalda es el ocaso de septiembre,
un mapa sin revés ni marcha atrás,
una gota de orujo acostumbrada
al desdén de la mar.
Y al cabo el calendario y sus ujieres
disecando el oficio de soñar
y la espuela en la tasca de la esquina
y el vicio de olvidar.
Por el renglón del corazón
cada mañana descarrila un tren.
Y al terminar vuelta a empezar
dos horas después de amanecer.
Tiene la vida un lánguido argumento
que no se acaba nunca de aprender,
sabe a licor y a luna despeinada
que no quita la sed.
La noche ha consumido sus botellas
Dejándose un jirón en la pared.
Han pasado los días como hojas
de libros sin leer.
Dos horas después de amanecer.
Ese Bouzukie que suena sobre el minuto dos es precioso.
Una canción genial.
Gracias por subirla.
SergioJdc 4 days ago
Disecando el oficio de soñar y el vicio de olvidar...
rosendo53 3 months ago
Adoro esta cancion, mi papa la ponia cuando saliamos de viaje en la mañana y yo me despertaba dos horas despues de amanecer en el auto oyendo esta cancion....¡QUE BUENOS RECUERDOS! gracias por subirla
bananorue 8 months ago