Lejos de su tierra oaxaqueña, un grupo de emigrantes chinantecos que desde hace una década comenzó a asentarse en Norcross ha formado una banda de viento para no olvidarse de su folclor.
Los músicos son oriundos de la pequeña comunidad de Santa Cecilia Arroyo Blanco, en el noroeste de Oaxaca.
La idea de conformar la Banda Filarmónica Santa Cecilia Arroyo Blanco surgió durante la celebración de Navidad en 2006, cuenta Gerardo Ojeda, uno de los fundadores junto a sus amigos y colegas Jacobo Toledo y Gilberto Carrillo.
"En nuestras reuniones nunca puede faltar la música, y en esa ocasión se nos ocurrió la creación de la filarmónica y decidimos comenzar a ahorrar para comprar los instrumentos musicales", expresó Ojeda, uno de los trompetistas de la banda.
Entusiasmados con su nuevo proyecto, los once músicos fundadores del grupo estuvieron de acuerdo en reservar unos dólares de sus modestos salarios --trabajan en las áreas de la construcción y la tintorería-- para adquirir los saxofones, trompetas, clarinetes, la tuba, la tarola, el bombo y los platillos.
Ojeda agregó que aunque se demoraron dos años para ahorrar los $25 mil que les costó la compra de sus instrumentos, la satisfacción de ver hecho realidad su sueño fue inmensa. "Queremos difundir en Georgia nuestros himnos, valses, sones y jarabes. En nuestros pequeños pueblos en Oaxaca donde casi no hay nada qué hacer la música es uno de nuestros grandes orgullos", aseguró Ojeda.
Muy bien, es hermosa esa tradición de la banda de viento, sobre todo en las fiestas patronales de cada pueblo, ojalá regresen a su lugar de origen y no se queden por allá, su tierra los extraña.
miguelhern26 6 months ago