Tenía muchas ganas de encender la chimenea y finalmente no he podido contenerme. Jamás me cansaré de oír cómo crepita el fuego (nuestra especie lleva demasiados milenios disfrutando de su calor y protección como para olvidarlo en apenas el último parpadeo).
Hay todo un mundo (el tuyo, el mío, el nuestro) y muchas historias en el fuego. Por fin prendó fuego calmo ese pedazo de madera a la derecha, después de su vacilación agitada.
zambrone1861 3 months ago