De los invasores a los Widman...
Por Nelton Rivera
La historia de nunca acabar. Durante la invasión española los invasores no lograron imponerse militarmente contra el pueblo Q'ueqchí en el territorio de Tezulutlán (Alta Verapaz). Para lograr su penetración ideológica, militar, económica y cultural utilizaron además de las armas y la dominación, a la Iglesia Católica a través de su operador ideológico, Fray Bartolomé de las Casas. Con ese momento daría inicio la llegada de muchos de los antepasados de la rancia oligarquía criolla del país y con ellos el saqueo, la usurpación, el despojo y el genocidio de todo un pueblo durante siglos.
Como continuidad del despojo llegaron los colonizadores alemanes, estos se asentaron fácilmente, obtuvieron grandes extensiones de tierras, despojadas a los pueblos indígenas, comenzaron una de las principales actividades económicas vinculadas a la explotación, el monocultivo del café y lo que implicó para estas poblaciones: esclavitud.
Luego durante la guerra en Guatemala, la oligarquía criolla se beneficiaría del genocidio utilizando la política de tierra arrasada agenciándose de grandes extensiones de tierra a partir de la expulsión masiva de indígenas de sus tierras. El Ejército de Guatemala, las estructuras policiales, paramilitares, parapoliciales y las famosas PAC fueron las encargadas de garantizar el botín de los que hoy ostentan el poder económico, político y criminal en el territorio de Alta Verapaz.
La problemática agraria es un problema estructural histórico, las condiciones que la originaron se vienen agravando y complejizando hasta nuestros días, nuevamente los pueblos indígenas y sus territorios, están bajo la mira de los intereses comerciales y los cañones de las armas de las empresas transnacionales, las familias oligarcas, terratenientes, finqueros, militares y narcotraficantes.
El Estado de Guatemala sigue jugando el papel de gendarme y chafarote al servicio de narcotraficantes y terratenientes, quienes con total impunidad definen qué tierra se roban, explotan o regalan, definen a que empresas transnacionales entregan los bienes naturales para su saqueo, definen con qué carteles de la droga operan y a quienes hay que desalojar, cuándo y dónde. Desalojando las pocas tierras que los pueblos han venido defendiendo y trabajando durante tantas décadas de lucha y resistencia.
Hoy, organizaciones campesinas en conferencia de prensa denunciaron que la violencia institucionalizada en Alta Verapaz responde exclusivamente a los intereses de una familia: Berger-Widman, quienes se adueñaron de una serie de fincas en un proceso a todas luces viciado, los Widman usando su compadrazgo con Oscar Berger, utilizaron al Estado, en complicidad con el Banco Centroamericano de Integración Económica -BCIE- agenciándose de préstamos públicos para realizar negocios privados, como la compra de una serie de fincas en donde están ahora las instalaciones del ingenio Chabil Utzaj. ¿Cómo puede un terrateniente realizar negocios privados y comprar fincas con fondos públicos entregados por el BCIE al gobierno de Oscar Berger? Esas tierras ahora mismo se encuentran en un impasse que no define quién tiene la propiedad de la tierra sobre estas fincas.
Por si fuera poco, el Gobierno de la "solidaridad" de Álvaro Colom impuso un Estado de Excepción supuestamente para combatir al crimen organizado y al narcotráfico en Alta Verapaz, en este territorio quien controla y tiene el poder, son terratenientes como los Widman y los Zetas entre otros.
La Procuraduría de los Derechos Humanos, PDH, al igual que el Ministerio Público, MP, en Cobán, son parte del engranaje de impunidad que garantiza la violación misma de los derechos humanos de miles de personas que en estos momentos están perdiendo absolutamente todo lo material que poseen. ¿Por qué el Procurador de los Derechos Humanos no se ha manifestado y corregido la incompetencia de sus operadores en Cobán? ¿Qué esta haciendo la nueva fiscal general del MP, Claudia Paz y Paz para detener la represión en el Valle del Polochic?
No podemos seguir inmóviles ante los hechos de violencia que el Estado de Guatemala está realizando en contra de 14 comunidades en el Valle del Polochic. La indignación y la rabia debe de sacudirnos y hacernos movilizar la denuncia, la protesta y la lucha en contra de las los intereses de una familia criolla como los Widman.
En estos momentos miles de campesinos y campesinas están defendiendo sus tierras, la vida y el presente de cientos de mujeres, hombres, jóvenes, ancianos y niños que se resisten a ser pisoteados por el colonialismo, el racismo y la impunidad.
Muchos años ha durado el saqueo de la tierra en Alta Verapaz, así como histórica ha sido la lucha y resistencia de su pueblo en defensa de la tierra, el territorio y la vida.
Excelente video
Ajesa 11 months ago