La UCAM, a estas alturas, sigue en pie, después del escandaloso contencioso con la Diócesis de Cartagena, que nos ha costado un obispo, división entre el clero y un escándalo de proporciones incalculables. ¿Qué hará falta para que esta estructura de pecado desaparezca de nuestra diócesis? Como el becerro de oro, que los israelitas machacaron y tuvieron que tragarse, delenda est Universitas.
La UCAM, a estas alturas, sigue en pie, después del escandaloso contencioso con la Diócesis de Cartagena, que nos ha costado un obispo, división entre el clero y un escándalo de proporciones incalculables. ¿Qué hará falta para que esta estructura de pecado desaparezca de nuestra diócesis? Como el becerro de oro, que los israelitas machacaron y tuvieron que tragarse, delenda est Universitas.
morrisonpublicidad 2 years ago