De aquí que los demagógicos lemas autoritarios del caudillaje militarista
Criollo restauración, justicia,progreso material, poca política y
mucha administración-o como el del prototipo cavernícola...
De aquí que los demagógicos lemas autoritarios del caudillaje militarista
Criollo restauración, justicia,progreso material, poca política y
mucha administración-o como el del prototipo cavernícola general Juan
Vicente Gómez: orden, paz y trabajo-recuerden a los del totalitarismo que
desencadenó en Europa y Asia la segunda guerra mundial.
HAYA DE LA TORRE, Treinta añosde Aprismo, p 442, Obras Completas,1976.
Lo dije en Enero de año en curso: Este gobierno no es aprista, y ahora lo repito y reafirmo con la misma convicción y sin temor alguno, habida cuenta de los hechos trágicos acaecidos el día de ayer, que enlutan al país y cubren con un manto lúgubre la frágil democracia en que vivimos. Y lo más indignante es que los responsables son aquellos que tienen la desfachatez de autotitularse apristas sin el más mínimo respeto por los principios que siempre animaron la vida del partido aprista y de su fundador y conductor Víctor Raúl Haya de la Torre, juntos con los amigos y compadres que cual aquelarre de inconsecuentes, irresponsables y autócratas dirigen los destinos de nuestra patria. Si de veras hubieran conocido la historia del APRA y su doctrina, la solución a la demanda de nuestros hermanos nativos de la amazonía, que es justa y razonable, la habrían encontrado en 24 horas sin esperar a mancharse las manos de sangre como cualquier régimen tiránico. Son vergonzosas las declaraciones del presidente de la república, del presidente del consejo de ministros, de sus pares y epígonos como la ministra de justicia que se llenan de valor con el apoyo de la prensa hablada y escrita de la derecha para tildar a las etnias amazónicas de terroristas, de complot contra el gobierno, de desestabilizar la democracia, de impedir el desarrollo del Perú, frases que nos recuerdan las que esgrimían los dictadores en circunstancias parecidas. Y lo más grave es que nadie asume con coraje su responsabilidad política como si lo que ha sucedido no es más que rutina a la que debemos acostumbrarnos. Yo siento vergüenza ajena por la forma como el gobierno actuó en complicidad con el congreso vasallo que postergó la solución irresponsablemente, olvidando cómo los apristas a lo largo de la historia sufrimos en carne propia la represión cruel de los sátrapas de turno por demandar justicia y libertad y ahora lo hacen igual presionando al poder judicial para que detengan a su máximo dirigente. ¿Es talvez que se olvidaron, o no importaba, que fuimos perseguidos sin tregua por los gobiernos que de espaldas al pueblo criminalizaron las protestas sociales y respondieron con balas y metralla asesinando a Manuel Arévalo, Luis Negreiros Vega , y a miles de mártires apristas?. No, lo hicieron con conocimiento de causa por lo cual reafirmo que Alan García y sus seguidores no son ya apristas, si alguna vez lo fueron.
Es la suscripción de la política de El perro del hortelano lo que pone al gobierno al lado de los más ricos y poderosos, lo que explica su conducta irracional y terca en contra de los intereses de los trabajadores manuales e intelectuales y los hace obsecuentes con el imperio, firmando TLCs a diestra y siniestra sin importarles las consecuencias como las que ahora lamentamos aislándose de la integración continental y proclamándose campeones del neoliberalismo trasnochado y fracasado.
Si a todo esto le sumamos el fraude electoral de las últimas elecciones internas del 24 de mayo, la frustrada salvación de un amigo del gobierno y magnate de la televisión urdida por la sunat, veremos que se hace más urgente que nunca la inmediata convocatoria al congreso nacional del partido aprista, para hacer un deslinde definitivo con el gobierno, cesar a la dirigencia cómplice y devolverle la identidad a nuestro movimiento que nunca la debió perder.
Sin avalar ninguna forma de violencia, reitero la inmortal admonición de Manuel Gonzáles Prada: Ya no es posible callar, rompamos el pacto infame de hablar a media voz y me adhiero a la frase de respuesta de Manuel de Unamuno al fascista Millán Astray, que gritó sin respeto al claustro universitario ¡Viva la muerte!, Y que el insigne intelectual le espetó con valentía: ¡Viva la vida!.
Lima, 6 de Junio del 2009.
Jesús Guzmán Gallardo
Candidato a la Sec. Gral del PAP
Alguien debería matarlo.
Alan Garcia piensa que la gente que lo eligio no tienen derechos,
Cualquier otro presidente incluiria a los nativos y listo pero no matarlos al estilo conquistadores del siglo 15.
es normal que una etnia se fusione con una etnia mayor y sea absorvida; la historia da variso casos; esos awajun deben fusionarse con los hispanos del Peru(los peruanos son hispanos de Perú).
Si somos tam poca cosa y npo te gusta, por qué no te largas a España, a esr sirvienta de ti "etnia mayor", y te dejas de escribir estupidesces?