Silvio Rodriguez en la escalinata de la Universidad de La Habana, 1984
Disfruté tanto tanto cada parte
y gocé tanto tanto cada todo,
que me duele algo menos cuando partes,
porque aquí te me quedas de algún modo.
Ojalá nunca sepas cuánto amaba
descubrirte los trillos de la entrega
y el secreto esplendor con que esperaba
tu reclamo de amor que ya no llega.
Anda, corre donde debas ir.
Anda, que te espera el porvenir.
Vuela, que los cisnes están vivos.
Mi canto está conmigo.
No tengo soledad.
Si uno fuera a llorar cuando termina,
no alcanzaran las lágrimas a tanto.
Nuestras horas de amor, casi divinas,
es mejor despedirlas con un canto.
Cuánto tienes que sentir, cuantó tienes que sufrir, cuánto tienes que vivir, cuánto tienes que morir, cuánto tienes que nacer para escribir, tocar y cantar de esa manera. Eres inmenso, Silvio Rodriguez. Nunca te conocí personalmente, pero eres mi amigo, un amigo con el que discrepo en muchas cosas, pero que admiro y aprecio entrañablemente. Gracias.
cabechonchin 10 months ago
que joya!
fimeta 1 year ago
OTRA DE LAS PODEROSAS PARA MI GUSTO.......
kabal338 1 year ago