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Preservativo y sida -- JMJ Young Answers

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Uploaded by on Jul 3, 2011

Me parece que todavía se estila el mote de "el capitán araña", en referencia a aquella o aquellas personas que embarcan a otras en peligrosas aventuras, pero ellos se quedan en casita, viendo cómo se desarrollan los acontecimientos. Ojo, se quedan en casita, habiendo prometido que serían los que liderarían la misión concreta.

Algo de esto (bastante) rezuma el artículo publicado por el gran periodista y miembro de la Real Academia Española de la Lengua, Luís María Anson el pasado 2 de abril en El Mundo, titulado "La Iglesia y el sida".

Anson es un gran luchador y domina como pocos el lenguaje. Siempre es brillante aunque a veces uno pueda discrepar de sus opiniones. En el caso del artículo que ahora reproducimos uno se identifica a fondo con él desde el primer párrafo, posee la fuerza arrolladora de lo auténtico, de lo vivido en carne propia y que ahora nos lo ofrece como certero testimonio.

No se pierdan cómo Anson desenmascara a "los capitanes araña".


Allí donde hay un hospital dedicado al sida, lo mismo en África que en Asia o Iberoamérica, también en Europa, son monjas y curas católicos los que están a pie de cama para atender a los enfermos. He recorrido en trabajo profesional más de cien países. En las leproserías de todo el mundo, en los asilos de ancianos terminales, en los hospitales para enfermos infecciosos, sólo se encuentra uno con misioneras y misioneros católicos. Esa es la escueta verdad.

Nunca me he tropezado en esos lugares con un comunista militante, con uno de esos manifestantes que vociferan contra la Iglesia. Los misioneros y misioneras permanecen al margen de las pancartas y los sermones políticos. Derraman su amor sobre los leprosos, los sidosos, los enfermos terminales, los ancianos sin techo, los desfavorecidos y desamparados.

Aún más, todos los profesionales del periodismo sabemos que cuando estalla una tragedia del tipo que sea en el tercer mundo, encontraremos información certera en la misionera o el misionero españoles, que ejercen su ministerio en los lugares más miserables. Nunca fallan, esa es la realidad.

José Luís Rodríguez Zapatero, para dar una lección a la Iglesia Católica, ha decidido obsequiar a África con un millón de preservativos pagados a través de los impuestos con los que sangra a los ciudadanos españoles. ¿A cuántos militantes del PSOE, encabezados por Bibiana Aído, va a enviar para que se instalen durante diez años en los hospitales especializados en sida, para que convivan con los enfermos, les atiendan, les den de comer, les limpien, les acompañen?

El Papa ha instalado en el África enferma a muchos millares de monjas y curas, de misioneros y misioneras. Obras son amores. Esa es la diferencia entre los que vociferan y los que derraman cariño y atenciones.

Conocí en enero de 1967, cuando carecía de la celebridad que adquirió posteriormente, a Teresa de Calcuta. Pasé un día con ella visitando sus hangares para enfermos terminales. Escuché con atención lo que me decía. Fue una lección de quién sabía mejor que nadie en qué consisten las tierras duras del hambre, el mundo de los desfavorecidos profundos. Supe que estaba hablando con una santa.

Y así lo escribí. Pues bien, en el cuerno africano, en las ciudades estercoleros de África, en los pueblos escombreras de Asia, en las favelas brasileñas o en las villamiserias peruanas, trabajan para los más pobres, para los más desfavorecidos, millares y millares de teresitas de Calcuta.

El Papa cree que la mejor forma de combatir el sida en África es la monogamia y la fidelidad. [...] Quienes combaten el sida en África, quienes atienden a los enfermos son las misioneras, los misioneros católicos. Escuché en una tertulia de radio a un simpático homosexual cebarse con el Papa y despotricar contra la Iglesia. Se me ocurrió aclararle: «Dicen que el sida está especialmente extendido entre los homosexuales aunque afecte ya a los heterosexuales. Seguro que tú nunca te pondrás enfermo. Pero ten por seguro que, si así fuera, quien te atenderá con amor y dedicación en el hospital será una monja católica». Se quedó callado como una prostituta el simpático gay y los tertulianos se apresuraron a cambiar de tema.
21 Abril 2009 - LA IGLESIA Y EL SIDA
Autor: Luis Marí­a Ansón - #461 - Categoría: Ética y Antropología
http://www.unav.es/departamento/preventiva/infeccsexual

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Science & Technology

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  • Ke ignorancia jaja

  • Sigo esperando el "¡INOCENTEEEEE!" al final de estos vídeos.

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