Los humanos somos hijos de nuestras obras, decía Unamuno.Entonces, no hay en el cielo de Laredo unos poemas huérfanos flotando con desgano entre el río de cargados ocres y las piedras oblongas, taciturnas, casi aladas...Lo que hay es un poco de poesía, con el ala doblada, desolada por la ausencia de un hijo...José Watanabe, de 61 años, ha muerto de una cáncer miserable el jueves 27 de abril del 2007, en una Lima gris de otoño...Dos monedas en tus ojos, José...y una más para Caronte, el duro...
Los humanos somos hijos de nuestras obras, decía Unamuno.Entonces, no hay en el cielo de Laredo unos poemas huérfanos flotando con desgano entre el río de cargados ocres y las piedras oblongas, taciturnas, casi aladas...Lo que hay es un poco de poesía, con el ala doblada, desolada por la ausencia de un hijo...José Watanabe, de 61 años, ha muerto de una cáncer miserable el jueves 27 de abril del 2007, en una Lima gris de otoño...Dos monedas en tus ojos, José...y una más para Caronte, el duro...
jasanamora 3 years ago