Me asomo a la ventana y veo una escena que se repite un par de veces al mes. Una serie de tipos y tipas bailan apretujados al ritmo de Duke Ellington. Verlos me genera sana envidia porque soy incapaz de moverme como ellos, pero me encanta que existan y que llenen de ritmo, energía y buen rollo un día tan potencialmente muermo como el domingo en Barcelona.
Me asomo a la ventana y veo una escena que se repite un par de veces al mes. Una serie de tipos y tipas bailan apretujados al ritmo de Duke Ellington. Verlos me genera sana envidia porque soy incapaz de moverme como ellos, pero me encanta que existan y que llenen de ritmo, energía y buen rollo un día tan potencialmente muermo como el domingo en Barcelona.
monapartbcn 1 year ago