Observando el comportamiento de los caracoles manzana, que siempre se deslizan y su incapacidad de saltar, noté que frente a obstáculos simples como un clavo o una alfiler, todos ellos trataban de esquivarlo, y si quedaban frenados entre dos clavos, no eran capaces de retroceder para buscar un nuevo camino, ni siquiera tratar de trepar por el obstáculo, y allí se estacionaban para ser atrapados a la mañana siguiente. Luego hice variantes con alambre espiral, y en barreras más pequeña para los que lograban sortear las barreras de los más grandes. Hasta que aparecieron los caracoles flacos, ya lejos de ser los simpáticos manzanas, no había forma de controlarlos y al no querer usar tóxicos, ideé atraerlos a un pequeño pozo con carnada: cáscara de fruta fermentada con azúcar, y así todas las mañanas era echar un chorro de agua hirviendo. Este vídeo en dibujos animados sigue la linea de los anteriores, donde se impone algunas características de la historieta tradicional con elementos de animación, y siempre con un remate abierto, cuando estos caracoles flacos consiguen escaparse de la pretendida trampa mortal.
Te felicito, muy ocurrente y simpático porque al final los caracoles escapan de la caldera asesina.
lagrami 2 years ago