El nuevo BMW Serie 7 se presenta como una renovación global del modelo anterior, aunque manteniendo sus formas características. Además de las novedades visibles, el nuevo BMW Serie 7 estrena varios sistemas como la nueva versión del iDrive, una suspensión adaptativa con un sistema de ayuda a la trazada girando las ruedas traseras, nuevos motores e incluso un sistema para acceder a Internet desde el coche. A primera vista nos llama la atención el notable aumento de tamaño de la calandra característica de BMW en forma de riñones. Este cambio le confiere un aspecto más limpio a su diseño, sin perder el carácter que impone la berlina más grande de la marca. Una franja horizontal cromada situada debajo de la parrilla completa la sensación de aplomo del coche. En su trasera, unos grupos ópticos con líneas redondeadas son el mayor cambio respecto a las líneas rectas que los formaban en la generación anterior. De nuevo, otra línea cromada horizontal completa una trasera sencilla pero elegante. Tanto delante como detrás vemos luces LED, en la parte delantera también nos encontramos luces diurnas integradas faros de xenón. En el nuevo BMW Serie 7 se ha apostado por un interior clásico renovado sin grandes sorpresas, una decisión habitual en BMW. El cuadro de instrumentos es ahora una pantalla digital en el que se dibujan las esferas de los distintos indicadores. Cuando el coche está aparcado, nos encontramos con todo negro, pero al abrirlo se encienden los controles y se iluminan las esferas cromadas. Inicialmente habrá dos motores gasolina y uno diésel, todos turboalimentados. El BMW 750i es un 4.4 V8 biturbo con inyección directa, 407 caballos y 600 Nm de par. Con él, el BMW Serie 7 hace el 0 a 100 km/h en 5,2 segundos, y su velocidad máxima está autolimitada a 250 km/h. Su consumo mixto homolgado es de 11,4 litros a los 100 km. La segunda opción en gasolina es el BMW 740i, un 3.0 de seis cilindros en línea con 326 cv y 450 Nm de par, también con doble turbo. Su aceleración sigue siendo bastante buena, 5,9 segundos el 0 a 100, y el consumo se queda en 9,9 litros a los 100 km. La opción diésel es el BMW 730d, un 3.0 de 245 cv y 540 Nm de par, que también ha aumentado 16 caballos la potencia de su predecesor, reduciendo el consumo en un 10%. Todos los modelos llevan sistema de regeneración de energía en la frenada. Los precios van desde los 78.000 euros del 730d hasta los 108.900 euros del 750 Li.
deja au aparut si pe drumurile noastre,
este un 730d in SV..:X:X:X
TheHarder93 2 years ago