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Tras sufrir un accidente de avión, nos encontramos en un lugar extraño, cuya única salida parece ser una pequeña compuerta que nos llevará a un ascensor, descendiendo a lo que pretendía ser una ciudad submarina perfecta. Acabamos de entrar en Rapture, una ciudad ideal ambientada en los años 40, que ha sido consumida, abandonada y ultrajada por ella misma. El concepto de esta ciudad era el de conseguir la felicidad a la carta, un mundo idílico, basado en el uso de una sustancia química llamada Adam, capaz de modificar el aspecto de sus habitantes. Aunque el concepto era esperanzador, podemos comprobar como la situación no es la esperada. Localizaciones abandonadas, graffitis por doquier, oxido, goteras... un desgaste y abandono patente en todo el transcurso de nuestra aventura... que queda manifiesto sobradamente cuando vemos además a los habitantes, casi todos ellos mutados a monstruos y sin ninguna capacidad ni ganas de dialogar con nosotros, sino más bien de despedazarnos, pues para ellos somos el invasor.
La ciudad submarina de Rapture nos irá contando ella misma y de manera casi subliminal cuál era su propósito y como ha llegado a este punto sin retorno, pues no sólo recibiremos información visual de la degradación, sino que además podremos escuchar mensajes de radio, música de época y encontrarnos con personajes extraños que nos pedirán misiones concretas. Quién está detrás de todo esto y cómo salir del lugar serán seguramente nuestras menores preocupaciones.
Desde el primer momento ya entraremos en acción con un ritmo brutal de juego que no frenará hasta que finalicemos la aventura, sin ofrecer casi un momento de respiro. Será ya en estos primeros compases cuando nos daremos cuenta de lo que distingue a Bioshock del resto de shooters: la libertad de decisión para escoger cómo eliminar a nuestros enemigos, y volver en su contra elementos del escenario.
Contamos con armas de fuego habituales, así como otras más exageradas que nos ofrecerán por ejemplo la posibilidad de congelar a nuestros enemigos; para todas ellas podremos conseguir munición especial, aunque la munición no es algo que abunde mucho en Rapture. Pero el plato fuerte son los plásmidos, poderes especiales que vamos consiguiendo a lo largo del juego. Disparar rayos, lanzar enjambres de abejas, controlar la ira de nuestros enemigos en nuestro favor, la telequinesia y hacer que ataquen por nosotros son sólo algunos de los ejemplos de cómo acabar con estos anfitriones.
Por si fuera poco, en ciertos puntos encontramos estaciones donde podemos recargar nuestra energía para los plásmidos, munición y demás, pudiendo hackear estas estaciones para que nos den más producto a un precio más barato o/y para evitar que ningún enemigo pueda utilizar esas estación, electrocutándose automáticamente si se acerca a ella, por ejemplo.
Los Big Daddies, una escafandra andante con un perforador gigante en una mano y una ametralladora de varios cañones en la otra, son los personajes más carismáticos del juego, pues son los protectores de las Little Sisters, unas niñas monstruo, personajes interesantes y claves en el juego, temerosas de todo y a las que una vez hayamos matado a su protector, podremos intentar salvarlas del Adam, de la sustancia, o aniquilarlas. Esta decisión afectará al final del juego.
Enfermeras, doctores locos, y un gran elenco de monstruos más, nos mantendrán pegados a la consola como nunca antes, buscando la manera más salvaje y práctica de aniquilarles.
Todo este potencial de juego, y la adicción que provoca gracias al tempo de los ataques, impresiona nuestra retina gracias a un apartado gráfico increíble, con detalles excepcionales, obligándonos muchas veces a deleitarnos ante tanto alarde. Su asombrosa ambientación combina escenarios casi claustrofóbicos con otros que denotan la grandeza y extensión de esta ciudad submarina. Encontramos detalles curiosos que elevan la ambientación de los años 40 como cárteles y anuncios, por ejemplo.
Tremendamente rápido y adictivo, Bioshock ofrece al jugador la posibilidad de vivir en un mundo alternativo, denigrantemente bello y hermosamente imperfecto, intentando recuperar la razón y la cordura que perderemos instantes después de nuestros primeros minutos de juego.
Bioshock ofrece una experiencia única para un jugador, y no ofrece ningún modo multijugador... Le basta y le sobra con ofrecer todo lo comentado. Un título cuya sensaciones costará superar...
este si es un gran FPS, apenas me lo acabo de comprar y es fantastico, excelente historia, memorables jefes (el bigdaddy, nomas no tiene madre), y la sensacion que te da al conocer por primera ves a la little sister es sensacional, espero con ansias la segunda parte
inuart19 2 years ago 14
ya quisiera el half life2 llegar a la calidad de este juego
00CHARLESDARWIN2 2 years ago 13