Los estupefacientes son malos consejeros a la hora de hacer música. Es divertdo reunirse con amigos, emborracharse e improvisar algo parecido a la música. Pero, presentarlo al público como un producto terminado, es, diciéndolo delicadamente, una falta de respeto.
Los estupefacientes son malos consejeros a la hora de hacer música. Es divertdo reunirse con amigos, emborracharse e improvisar algo parecido a la música. Pero, presentarlo al público como un producto terminado, es, diciéndolo delicadamente, una falta de respeto.
debontak 1 month ago