Bendito seas, Padre nuestro, Dios de la vida inmortal, porque mediante la fe en Cristo y el bautismo del Espíritu nos hiciste tus hijos, llamándonos a vivir contigo para siempre.
¿Cómo podríamos vislumbrar y entender algo del mundo nuevo de la resurrección para la vida, sino desde la fe en la persona de Cristo resucitado, vencedor del pecado y de la muerte?
El hombre a quien tú amas, Señor, es un ser para la vida.
Alienta nuestra esperanza e ilumínanos con tu palabra, para que entendamos que la dicha futura que esperamos se gesta ya en el compromiso con el mundo presente, en el amor a ti y a nuestros hermanos los hombres. Amén.
Link to this comment:
All Comments (0)