Es una pena cómo se pierde el carácter de una de las pocas marcas que aún tenían personalidad propia. Un espantoso, basto y pesado, 300 disfrazado toscamente de Lancia. Penoso demérito para la historia de esta elegante marca italiana. Esperemos tiempos mejores, si no, que descanse en paz.
¡Qué falta hace una voz como la tuya! Gracias, Rosa, y gracias UPD. Ánimo y adelante, que lo que escuece cura.
Esto lo escribe un padre valenciano que no puede inscribir a sus hijas en español en ningún colegio concertado. Sí lo podría hacer, si quisiera, íntegramente en valenciano. Esta es la l...
¡Vamos a Madrid! ¡Bravo Toni!