Smash nació en los años noventa en Amsterdam como una marca de club-wear produciendo colecciones de moda con un diseño funky y futurista pensados para el público del ambiente dance del momento. El nuevo milenio trajo nuevas tendencias y Smash evolucionó hacia un estilo más street-wear manteniendo siempre su estilo creativo e impactante. En 2004 Smash llegó a Barcelona donde se dejó inspirar por los artistas urbanos de la ciudad.