Soy un oso ingeniero o un ingeniero oshado, con una relativamente rara inquietud dados mis estudios por la filosofía y la poesía. De momento he andado por ahí en varios sitios sin encontrarme completamente a gusto en ninguno; parte es cosa mía y parte de los sitios donde me he metido. Para encajar de alguna manera hay que estar de acuerdo con la otra parte, donde uno sale, que el otro entre y al revés.