El Ministerio Bajo la Sombra del Omnipotente nació en el corazón de unos jóvenes apasionados, talentosos, llamados y escogidos por Dios para adorar y glorificar su nombre por medio de himnos dramatizados y pantomimas. Como ministerio comenzamos el 26 de septiembre del 2004 en nuestra iglesia; para ese momento Igl. de Dios Pentecostal M.I. de Espinoza II en Vega Alta P.R. Este ministerio cuenta con unos jóvenes comprometidos con Dios y con este ministerio, jóvenes consagrados con Dios y de testimonio. Sabemos y reconocemos que Dios nos ha llamado y escogido y solo Él es quien abre las puertas y bendice todo lo que este ministerio emprende para su gloria y honra. Esperamos en el Señor que en su voluntad y por su gracia, expanda nuestro territorio y nos dé bendición y que su mano esté con nosotros para que no nos dañemos ni contaminemos. Gracias le damos a Dios por lo que hemos hecho y logrado hasta hoy y por lo que haremos y lograremos en el mañana. Amén.
Visión: Sabemos que estamos viviendo momentos difíciles, donde el pueblo cristiano y los creyentes atraviesa momentos de enfermedad, desaliento, confusión, etc. y ya en mucho lugares se ha perdido la esperanza y no quedan fuerzas para luchar en contra de aquello con lo que el enemigo a arropado sus vidas. Pero en medio de esa crisis Dios levanta ministerios serios y comprometidos (como éste) que se han enfocado en Él, y han activado su fe que es trascendental para avivar el fuego y cumplir con la encomienda de provocar su gloria y que así se derriben las murallas y se desaten los yugos y toda ligadura de impiedad (Is. 10:27;61:1 y 2da de Tim.1:6-7)
Misión: Es nuestro compromiso con Dios y la iglesia proclamar el evangelio a tiempo y fuera de tiempo. Entendiendo que las vidas son edificadas por medio del Espíritu Santo, por lo que este ministerio le da Él la libertad de tomar el control en cada participación, reconociendo que la gloria es de Dios y que solo somos instrumentos en sus manos. Por esto ejercemos con dedicación e integridad el talento que Dios a puesto en nuestras manos. (2da Cor.4:7 y Josue 1:9)