Los tordos renegridos son geniales. Crié un pichón de veinte días y me lo quedé. En unos meses mudó el plumaje a negro y empezó a cantar. NO quiere salir de su jaula por nada del mundo, le gusta que le rasquen la cabeza y que le den tiritas de jamón en el pico. El canto es agradable pero sin ...
Los tordos renegridos son geniales. Crié un pichón de veinte días y me lo quedé. En unos meses mudó el plumaje a negro y empezó a cantar. NO quiere salir de su jaula por nada del mundo, le gusta que le rasquen la cabeza y que le den tiritas de jamón en el pico. El canto es agradable pero sin ...