La única manera de que los dueños del Centro Eleia, Norberto Bleichmar y Celia Leiberman de Bleichmar, no tienen sangre en sus manos es si se las lamen limpias cada noche. Este par de ratas merece estar en la carcel por robarle el dinero a la gente.
La única manera de que los dueños del Centro Eleia, Norberto Bleichmar y Celia Leiberman de Bleichmar, no tienen sangre en sus manos es si se las lamen limpias cada noche. Este par de ratas merece estar en la carcel por robarle el dinero a la ge...