Tito: 2:11 Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, 2:12 enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, 2:13 aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, 2:14 quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras. 2:15 Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.