Dos amigos están jugando una partida y al llegar al tee del 16 están en un momento vital de la vuelta. Justo entonces llega a la altura de la valla que delimita el campo un cortejo fúnebre. Uno de los jugadores deja su driver en la bolsa, se persigna y agacha la cabeza un par de segundos en señal de respeto. Al verle su compañero de partida se emociona, le da una palmada en la espalda y le dice:
-¡Oye, qué detalle!.
El otro le responde:
- Es lo menos que puedo hacer.
Llevábamos cuarenta años casados.
Dos amigos están jugando una partida y al llegar al tee del 16 están en un momento vital de la vuelta. Justo entonces llega a la altura de la valla que delimita el campo un cortejo fúnebre. Uno de los jugadores deja su driver en la bolsa, se persi...