Calcuta es la ciudad de la alegría y de las tristezas. Todo es posible en este caos humano dentro de un orden que sólo sus habitantes conocen. En un barrio muy céntrico de Calcuta viven las Hermanas de los Sagrados Corazones. Una de estas misioneras, la hermana Iris, llegó hace dos años a la India después de haber pasado toda su vida en Bolivia.
Con casi 70 años, cuando otros ya están en plena jubilación, la hermana Iris ha vuelto a iniciar una aventura misionera que la ha llevado hasta el corazón de Calcuta. Como no sabe el idioma bengalí, se hizo con una muñeca, Sanguita, con la que conectado con los niños del barrio. Esto le ha valido, posteriormente, que muchas de las familias le hayan abierto sus puertas.
ASHISH DUTTA es conocido en Calcuta como Dr. Ahish. Desde que tenía 19 años se sintió atormentado al escuchar el llanto de los barrios bajos detrás de su casa, eran los sollozos de quienes morían porque no podían pagar los medicamentos que necesitaban.
Hoy día cuenta con centros en toda Bengala Occidental y con instalaciones para hacer comprobaciones cardíacas y las disposiciones para proporcionar marcapasos gratis. También disponen de instalaciones patológicas para análisis de sangre y la consulta de un médico, que acude cada sábado para atender a los pacientes.
Todos los servicios son gratuitos, aunque quien desee disponer de medicamentos ha de acompaña una receta válida y actual para acceder a ellos. Para los marcapasos es necesario un certificado del médico y un informe detallado acerca de sus condiciones de salud antes de proceder, sigue.....
www.soitu.es/participacion/2008/07/24/u/jackdaniels_1216893155.html
Teresa de Calcuta
No necesita presentación, su nombre lo dice todo.
"Cuando alguien muere, podemos tener la certeza de que ha vuelto a su hogar, al lado de Dios. Ese también será nuestro lugar, al que tendremos que regresar un día... Todas las almas son valiosas a los ojos de Jesucristo, que pagó por su redención con su propia sangre... En el momento de la muerte, no se nos juzgará por la cantidad de trabajo que hayamos hecho, sino por el peso de amor que hayamos puesto en nuestro trabajo. Este amor debe resultar del sacrificio de sí mismos y ha de sentirse hasta que haga daño."
M.T.C.
Calcuta es la ciudad de la alegría y de las tristezas. Todo es posible en este caos humano dentro de un orden que sólo sus habitantes conocen. En un barrio muy céntrico de Calcuta viven las Hermanas de los Sagrados Corazones. Una de estas misioner...