A Carlos Cano, cuando vivía, sin conocerle personalmente, en casa le llamábamos "Carlitos". Era, cariñosamente, nuestro "Carlitos". Recuerdo cuando estaba tan malito, que Carlos Herrera, en la radio, todas las mañanas decía: "ánimo Carlos", y yo lo decía por dentro con él también, como si sólo co...
A Carlos Cano, cuando vivía, sin conocerle personalmente, en casa le llamábamos "Carlitos". Era, cariñosamente, nuestro "Carlitos". Recuerdo cuando estaba tan malito, que Carlos Herrera, en la radio, todas las mañanas decía: "ánimo Carlos", y yo lo decía por dentro con él también, como si sólo co...