Para terminar con el derramamiento de sangre que amenaza con degenerar en un holocausto mexicano, lo primero no es marchar ni manifestarse ni asociarse, sino dejar de consumir drogas inmediatamente. Y esperar que los consumidores gringos se sumen a esta nueva ética de la renuncia. Di no a las dro...
Para terminar con el derramamiento de sangre que amenaza con degenerar en un holocausto mexicano, lo primero no es marchar ni manifestarse ni asociarse, sino dejar de consumir drogas inmediatamente. Y esperar que los consumidores gringos se sumen a esta nueva ética de la renuncia. Di no a las dro...