En 1963 Ricardo Bofill reúne a un grupo de arquitectos, ingenieros, urbanistas, sociólogos, escritores, músicos, cineastas y filósofos y funda el Taller de Arquitectura, un equipo multidisciplinar e internacional dedicado a analizar la problemática de la ciudad y las relaciones de sus habitantes con ella; el diseño de una arquitectura alternativa, del Regionalismo Crítico revolucionó el urbanismo moderno del siglo XX y el panorama arquitectónico internacional con diseños innovadores que pasaron a ser prototipos e iconos únicos.
Su espíritu de búsqueda e investigación ha sido uno de los elementos que ha mantenido al equipo al frente de las vanguardias arquitectónicas durante más de 40 años.
El afán del equipo por la creatividad es un proceso que implica la máxima libertad e independencia.