Es dificil mantenerte fiel a tus principios cuando te dejas envenenar el alma por la ambición y el egoismo. Claro que hay Revolucionarios autenticos, y Sandinistas tambien, pero ya no son tantos como en los tiempos de la lucha armada, cuando muchos callaban mientras Los Revolucionarios morían.
Es dificil mantenerte fiel a tus principios cuando te dejas envenenar el alma por la ambición y el egoismo. Claro que hay Revolucionarios autenticos, y Sandinistas tambien, pero ya no son tantos como en los tiempos de la lucha armada, cuando muchos callaban mientras Los Revolucionarios morían.