CAMARADAS! Un hábil gato hacía tal matanza de ratones, que apenas veía uno, era cena servida. Los pocos que quedaban, sin valor para salir de su agujero, se conformaban con su hambre. Para ellos, ese no era un gato, era un diablo carnicero. EL GATO ESTA ACA NO EN EL MONTE. VIVA IVAN CEPEDA, PETRO...
sin palabras, que berraquera, que bueno que bueno. Gracias por inspirarme