El magnetismo de este momento no se puede describir con palabras. El compás a su justo tiempo, el llanto quebrando el alma, la espectación muda de los presentes segundos antes de cuadrar los tercios...y el compás...a su justo tiempo...despacito...que viene el llanto...y Tomate no puede hacer otra...
Pfffffffffff.....Normal que se lo llevara dios con él...es que no era de este mundo!! Después de Camarón no hay nada!!