El derecho de soñar no figura entre los 30 derechos humanos señalados... Pero esta lectura y quien la ha hecho, a mí me ha hecho existir en la ternura de todos los sueños que salen de esta voz que procede de más allá de la mejor salud mental codificada
Con humildad confieso, que no había visto hasta hoy, retrato tan humano de la soberbia de la posesión machista (hembrista, en menos ocasiones, desde el mismo sistema que propicia esta oposición ajena al deseo que subyace en la mirada a un espejo diferente)
Los colores... El calor que se vacía cuando no están, los colores. Las hormigas mutiladas, cuando no están, los colors. La tierra que se muere, cuando le quitan, los colores
Todo cuanto toca la mente prodigiosa de Eduardo Galeano, se viste de color.
¡Qué bonita presentación, semilla y flor, de sed!!