La muerte de Dios cobra ahora un nuevo significado, la pérdida de la creencia en Él no sólo trae abajo la inmediata religión sino todo un sistema de creencias alrededor de ella y que le suceden. El liberalismo como retoño del cristianismo, la idea de que todos somos iguales. ¿Iguales ante los ojos de quién?, ¿de Dios? Dios ha muerto y con Él han muerto los iguales entre sí. No se trata de arrogancia vana, ni de superioridad divina pero ya no hay un alma que nos haga a todos iguales, la religión de los débiles, enfermos e idiotas ya no los ampara en la teoría y no se merecen los beneficios de los que disfrutan.
Nos encontramos en un vacío de creencias pero a la vez en un conjunto de ideas modernas que son dogma, progreso imaginario que sólo va en una dirección en donde los homosexuales son normales y las mujeres son superiores. Lo que es visto como reaccionario es rechazado sin más.
Por otro lado, el capitalismo brutal y deshumanizado ya no es plataforma de superación personal sino sólo de conformismo y asimilación voluntaria a lo sumo. La palabra socialismo perdió parte de su fuerza con la caída de la Unión Soviética pero ahora su alternativa triunfante es acusada de ya no funcionar, de no haber cumplido las promesas que hacía y de no tener sustento ético ni teórico. ¿Pero por quién es acusada? Por una izquierda pestilente y neo-caudillos con retraso mental.
"Lo que sé a los sesenta años, ya lo sabía a los veinte. Cuarenta años de un largo, superfluo trabajo de comprobación." (Cioran)
"Es necesario que el príncipe sepa que dispone, para defenderse, de dos recursos: la ley y la fuerza. El primero es propio de hombres, y el segundo corresponde esencialmente a los animales. Pero como a menudo no basta el primero es preciso recurrir al segundo. Le es, por ende, indispensable a un príncipe hacer buen uso de uno y de otro, ya simultánea, ya sucesivamente." (Maquiavelo)
"El ateísmo yo no lo conozco en absoluto como un resultado, aun menos como un
acontecimiento: en mí se da por supuesto, instintivamente." (Nietzsche)
"Es posible discutir con Sócrates, sentir dudas con Carnéades, con Epicuro descansar, vencer con los estoicos la naturaleza humana, con los cínicos sobrepasarla" (Séneca)
La muerte de Dios cobra ahora un nuevo significado, la pérdida de la creencia en Él no sólo trae abajo la inmediata religión sino todo un sistema de creencias alrededor de ella y que le suceden. El liberalismo como retoño del cristianismo, la idea...