Ichlavit se encontraba por aquel entonces desarrollando una teoría sobre la imposibilidad de una conclusión en la obra musical. Aunque su idea, tal como me la expuso, carecía de grandes argumentos, o extensas justificaciones, su enunciado era claro: Toda pieza musical, toda composición, busca establecer una regularidad. Esta regularidad, tenga la forma de la armonía o la dodecafonía, no es más que una ilusión. En qué se basa esta ilusión; en la esperanza de que vivimos un tiempo lo suficientemente largo.
Y me repetía lo suficientemente largo, como si yo desconfiara de sus palabras, o ya buscara en ellas alguna inconsistencia. Yo me sentía incapaz de toda replica, apenas si vislumbraba algo de lo que me quería decir y me encontraba con ese terrible problema del tiempo. Sorbió su cuchara llena de sopa antes de empezar:
Ichlavit se encontraba por aquel entonces desarrollando una teoría sobre la imposibilidad de una conclusión en la obra musical. Aunque su idea, tal como me la expuso, carecía de grandes argumentos, o extensas justificaciones, su enunciado era clar...