Preciosa sesión de ópera que es otra muestra de lo dividida que está la sociedad argentina: unos tienen (tenemos) una gran calidad de vida y otros se hacinan en las villas.
Las leyendas que se ven en el centro de compras lo dicen todo (en inglés, obvio)
Armando, cantás muy bien y se ve que te gusta. Dale nomás que de vez en cuando le regalás una una emoción a una gil como yo que todavía se siente identificada por el tango.
Porque decía cosas que queriamos oir, no como vos envenenado miserable, a quién le empataste, te crees muy lindo?