Es increible como esos niños no gozan d una vida como la d nuestros hijos, q visten y calzan a comodidad, q tienen horario d ir a las escuelas y de regreso pueden salir a jugar con el PlayStation y escuchar su Ipod, nuestros hijos que pueden juntarse a sus amigos y salir divertirse al mar, o a la Plaza Comercial para comer y ver una pelicula en estreno... Pero estos niños viven otra realidad y son parte de los que producen la comida que llega a nuestras mesas. Dios bendiga a los niños indigenas.
Es increible como esos niños no gozan d una vida como la d nuestros hijos, q visten y calzan a comodidad, q tienen horario d ir a las escuelas y de regreso pueden salir a jugar con el PlayStation y escuchar su Ipod, nuestros hijos que pueden juntarse a sus amigos y salir divertirse al mar, o a la Plaza Comercial para comer y ver una pelicula en estreno... Pero estos niños viven otra realidad y son parte de los que producen la comida que llega a nuestras mesas. Dios bendiga a los niños indigenas.
nicawilliam 6 months ago