Cuando las producciones son excesivas, esta variedad manifiesta una sorprendente debilidad, produciendo vinos bajos de color y muy poco estructurados, únicamente aptos para destinarse a su consumo como vinos jóvenes, y siendo por lo tanto inadecuados para crianza.
Los vinos jóvenes poseen un inconfundible aroma a frutos negros y rojos: moras, frambuesa y guindas, acompañados de un característico sabor a regaliz, que evolucionan con el tiempo hacia matices más especiados y de caza.
El nombre de Tempranillo procede de su maduración temprana, produciendo cuando está bien cultivada, unos vinos tintos de importante carga polifenólica y un inconfundible aroma, siendo entonces muy adecuados para su crianza. Las técnicas de cultivo, en terrenos adecuados, con producciones razonables, que no sobrepasen los 6.500 kg/ha, equivalentes a unos 45 hl por hectárea, y la elección del clon adecuado, con racimos y bayas de pequeño tamaño, son las claves para obtener un excelente vino tinto.
Cuando las producciones son excesivas, esta variedad manifiesta una sorprendente debilidad, produciendo vinos bajos de color y muy poco estructurados, únicamente aptos para destinarse a su consumo como vinos jóvenes, y siendo por lo tanto inadecuados para crianza.
Los vinos jóvenes poseen un inconfundible aroma a frutos negros y rojos: moras, frambuesa y guindas, acompañados de un característico sabor a regaliz, que evolucionan con el tiempo hacia matices más especiados y de caza.
pedrobnt 5 months ago
El nombre de Tempranillo procede de su maduración temprana, produciendo cuando está bien cultivada, unos vinos tintos de importante carga polifenólica y un inconfundible aroma, siendo entonces muy adecuados para su crianza. Las técnicas de cultivo, en terrenos adecuados, con producciones razonables, que no sobrepasen los 6.500 kg/ha, equivalentes a unos 45 hl por hectárea, y la elección del clon adecuado, con racimos y bayas de pequeño tamaño, son las claves para obtener un excelente vino tinto.
pedrobnt 5 months ago