Cuando uno oye a Don Alfredo Kraus comprende a la perfección lo que una vez dijo el genial Albert Einstein refiriéndose a la estupidez humana y haciendo alusión a lo que según él podría considerarse en el Universo como absoluto. En el Concierto de Caracalla de 1990 y los que le siguieron, se impuso el carácter mediático y mercadotécnico. Un verdadero insulto al talento fue no invitar al mejor de todos los tiempos. Claro, es hasta cierto punto comprensible: A NADIE LE GUSTA QUE LE HAGAN SOMBRA.
Cuando uno oye a Don Alfredo Kraus comprende a la perfección lo que una vez dijo el genial Albert Einstein refiriéndose a la estupidez humana y haciendo alusión a lo que según él podría considerarse en el Universo como absoluto. En el Concierto de Caracalla de 1990 y los que le siguieron, se impuso el carácter mediático y mercadotécnico. Un verdadero insulto al talento fue no invitar al mejor de todos los tiempos. Claro, es hasta cierto punto comprensible: A NADIE LE GUSTA QUE LE HAGAN SOMBRA.
animandes 4 months ago