La educación por competencias es una ideología imposible pero fascinantemente distractora, que a nivel ético es un Utilitarismo; a nivel económico es un Mercantilismo; a nivel epistemológico es un Positivismo; a nivel psicológico es un Conductismo; a nivel pedagógico y filosófico, es un Pragmatismo; a nivel sociológico es un Funcionalismo; a nivel político es un Conservadurismo; a nivel administrativo es un Taylorismo.
La UNAM no acepto la ideología pedagógica de las competencias, no por su simple autonomía y buena reputación, simplemente porque cualquier análisis serio nos lleva a percatarnos de que el concepto de “competencia” es un eufemismo del concepto “utilidad”, usado como concepto distractor novedoso. Y al erigir la utilidad como guía, criterio, o principio rector, la educación o cualquier aspecto de la vida, cae en las contradicciones características del utilitarismo.
La educación por competencias es una ideología imposible pero fascinantemente distractora, que a nivel ético es un Utilitarismo; a nivel económico es un Mercantilismo; a nivel epistemológico es un Positivismo; a nivel psicológico es un Conductismo; a nivel pedagógico y filosófico, es un Pragmatismo; a nivel sociológico es un Funcionalismo; a nivel político es un Conservadurismo; a nivel administrativo es un Taylorismo.
hasufel2 6 months ago
La UNAM no acepto la ideología pedagógica de las competencias, no por su simple autonomía y buena reputación, simplemente porque cualquier análisis serio nos lleva a percatarnos de que el concepto de “competencia” es un eufemismo del concepto “utilidad”, usado como concepto distractor novedoso. Y al erigir la utilidad como guía, criterio, o principio rector, la educación o cualquier aspecto de la vida, cae en las contradicciones características del utilitarismo.
hasufel2 6 months ago