Marifé lo hacía todo con una dignidad y una calidad indiscutible. Su autenticidad (a veces un poco pasada de rosca, hay que advertirlo también) no tenían nada que ver con el alarde de la Jurado ni con la falsedad disfrazada de profesionalidad de la Piquer. Pero hasta los clásicos se pueden superar: escuchad a Ana María Morales en su versión de Cría cuervos en el programa Se llama copla y veréis que en Arte nunca está dicha la última palabra.
Marifé lo hacía todo con una dignidad y una calidad indiscutible. Su autenticidad (a veces un poco pasada de rosca, hay que advertirlo también) no tenían nada que ver con el alarde de la Jurado ni con la falsedad disfrazada de profesionalidad de la Piquer. Pero hasta los clásicos se pueden superar: escuchad a Ana María Morales en su versión de Cría cuervos en el programa Se llama copla y veréis que en Arte nunca está dicha la última palabra.
poligloton 1 month ago