Preciosos y divinos: me hacen nostalgia del Tango. Pero prefiero mirar bailerinos como estos que quedarme abandonada en la silla sin bailar nunca como hay hoy en las milongas donde existen solamente unas mujeres y las otras son envisibles. Un abrazo a los dos maestros.
Preciosos y divinos: me hacen nostalgia del Tango. Pero prefiero mirar bailerinos como estos que quedarme abandonada en la silla sin bailar nunca como hay hoy en las milongas donde existen solamente unas mujeres y las otras son envisibles. Un abrazo a los dos maestros.
claudiacal 1 year ago