Esperemos que tenga razón y que Uruguay abandone por fin las cadenas de opresión del clericalismo machista.
Pero por las dudas, quienes defendemos el derecho de las mujeres a decidir sobre su vida y su cuerpo tenemos a mantenernos activos en las calles, en los foros y en la vida pública, para poder contrarrestar las presiones oscurantistas de los fanáticos religiosos que ya están intentando sabotear este justo proyecto.
Esperemos que tenga razón y que Uruguay abandone por fin las cadenas de opresión del clericalismo machista.
Pero por las dudas, quienes defendemos el derecho de las mujeres a decidir sobre su vida y su cuerpo tenemos a mantenernos activos en las calles, en los foros y en la vida pública, para poder contrarrestar las presiones oscurantistas de los fanáticos religiosos que ya están intentando sabotear este justo proyecto.
anticonservador 1 month ago