Es cierto, los años no pasan en balde, pero una palabra suya basta para callar a un montón de grillos patateros que se las dan de cantaores y que son, que no es poco, solamente unos buenos aficionados. Antonio, desde Cartaojal, gracias por todo lo que nos has dado, por tu nobleza y por tu docencia. MAESTRO.
Es cierto, los años no pasan en balde, pero una palabra suya basta para callar a un montón de grillos patateros que se las dan de cantaores y que son, que no es poco, solamente unos buenos aficionados. Antonio, desde Cartaojal, gracias por todo lo que nos has dado, por tu nobleza y por tu docencia. MAESTRO.
arroboxxl1 1 year ago
Ya suena cansada la voz de Don Antonio; ya se le cargaron los años a este señorón del cante.
flmnkoh 3 years ago